domingo, 27 de marzo de 2011

LOS LUGARES DE LA PLAZA DEL MERCADO SEGÚN ORELLANA

En la minuciosa descripción de la plaza del Mercado, llevada a cabo en el último tercio del Siglo XVIII por D. Marcos Antonio de Orellana, en su manuscrito “Valencia Antigua y Moderna”, publicado para su difusión en el año 1924 por Acción Bibliográfica Valenciana, se relacionan por el autor, diversos lugares dentro del recinto de la citada plaza, que por la actividad que en ellos se realizaba, fueron en diferentes épocas conocidos con ciertos apelativos.


Con independencia de aconsejar la lectura íntegra de la obra de Orellana, la presente exposición o síntesis, tiene sólo por objeto dar a conocer los citados lugares, dando una versión resumida de la descripción que el autor realiza, para ello he compilado la información que se da en diversos pasajes de la obra, procurando resaltar lo más singular de la descripción, incluyendo en letra cursiva frases y palabras del libro tal y como se recogen en el mismo. Por otra parte, la otra finalidad del presente trabajo es ubicar, a ser posible gráficamente, dichos lugares en la configuración actual de la plaza del Mercado.




1.- La Carnicería



El primero de dichos lugares o parajes, de los que nos habla Orellana en su descripción, es el de La Carnicería o Carnicerías, de las que dice que en tiempo muy antiguo existían fuera de la puerta de la Xarea, siendo después trasladadas al Mercado, situándolas el autor en la plazuela que hay inmediato a donde suele ponerse la horca frente a la Casa de la Contratación, paraje o ámbito que hasta pocos años antes de llevar a cabo dicha descripción, era conocido como Peso de la Paja y porta del Carbó, sitio en el que con posterioridad se edificó un cuartel (el conocido como el Principal), inmediato a la esquina que dobla para San Juan. Indicándonos asimismo Orellana, que las citadas Carnicerías se trasladaron en 1679 a la Plaza de la Pertusa, donde se encuentran situadas en el momento en que escribe dicho pasaje de su obra.



Imagen.- 1 Iglesia de los Santos Juanes, a la izquierda, calle Peso de la Paja en medio, se observa un edificio con una marquesina, el citado Cuartel del Principal. En el lugar que ocupa dicho edificio sitúa Orellana la Carnicería.



2.- La Horca



En segundo lugar describe el autor otro recinto que denomina de la Horca, de ésta, data su existencia con anterioridad a 1409 y de ella dice que no siempre tuvo la misma forma que en el momento en que Orellana escribe su manuscrito, en que la misma era de madera y desmontable, pues con anterioridad era de piedra picada y estaba “en medio del Mercado, frente del enlozado de la Lonja”, siendo derribada en el año 1599 con motivo del casamiento del Rey Felipe III. No obstante dicho derribo, cree el autor que hubo de volver a construirse de material firme y con tres pilares como las del llamado cementerio del Carraixet, indicando que dicha segunda horca de obra, existió al menos desde 1612 hasta 1632, año en el que se derribó con motivo de la entrada en Valencia del Rey Felipe IV.



Imagen 2.- Fragmento del plano de Mancelli de 1608, en el que se observa la configuración de la plaza y de la horca de obra que describe Orellana.





Imagen 3.- Superposición aproximada del lugar de ubicación de la horca sobre fotografía actual.

3.- El Barreig



Siguiendo con la descripción dice Orellana, “Hallase en dicho Mercado frente a la calle de Madalenas un parage, que se denomina el barreig, y es donde está el caxon, ó puesto como de recoba, para la venta de Atun, bacalao, &c.”(sic). Reconociendo expresamente Orellana desconocer el motivo por el que a tal lugar se le dio ese nombre, apunta dos posibilidades, que derivase de un mercader llamado Thomas Barreig o que dimanase del verbo Varretjar, del que dice, “significativo de destinar ciertas cosas comestibles para su venta ordinaria en tal sitio llamado Barreig, esto es para venderlas a barato, y precio infimo, y moderado”, indicando que dicho lugar estaba destinado a mercaderes y patrones que quisieran vender saladura, por ejemplo sardinas, bacalao, atún, etc. y no tienen casa, para evitar que tuviesen que malvenderlo, siendo allí la venta de los productos a menor precio pues no pagaban alquiler. Imagen 4.- Señalado con el número 33 el Convento de las Magdalenas con su claustro y su huerto. A su derecha, la calle Magdalenas o Madalenes, rotulada en el plano del Padre Tosca como carrer Mitga galtá, frente a la misma se ubicaría El Barreig.



4.- La Palestra



Dice Orellana que frente a la fachada del Convento de Madalenas era la ordinaria palestra, y donde se acostumbraban a ejecutar antes las corridas de toros y esto desde tiempo antiguo. Relata el autor que en 1614, corriendo toros en dicho sitio, se hundió el tablado, que llamaban de la bela, el cual según nota al pie dice que era el que se formaba desde la Puerta nueva, hasta la calle de Conills, cerrando el Mercado y dando espaldas a la parte de la Bolsería y Estacas. Y se llamaba vulgarmente de la bela (sic), porque tenía una bela tendida encima, para que no le diera el sol a la gente por la tarde a la hora de la corrida, en dicho accidente, según relata fallecieron 60 personas y fueron muchos los aliziados, y estropeados de brazos, piernas &c.



Asimismo relata el autor que, en el de 1718 en igual función, se asoló allí también el tablado que llamaban el Carafal dels cegos, del que dice que recibía dicho nombre por estar en sitio poco acomodado para ver la función, matizando o explicando de un modo un tanto irónico que, se decía dels Cegos, pues como estos no ven, tampoco los que allí estaban, veían todo lo que en la plaza sucedía.



Por último, indica el autor, que dicho lugar fue el escenario ordinario de las corridas de toros, hasta que el 19 de Agosto de 1743 ocurrió la desgracia de que cayendo una almena (de las que coronan los altos de la Casa de la Contratación) atraída de la tirantez de la cuerda con que estaba atada la vela, y bamboleada esta del ayre, resultaron varías desgracias…Y desde entonces ya mas no se ha ejecutado Corrida alguna de toros en el Mercado, pues unica que despues acá se proyectó efectuar en dicho sitio fue cuando estando ya consntruyendose los tablados en el año 1760, vino la noticia de aver fallecido en el día de Sabado 27 de Septiembre la Reyna N. señora Doña Maria Amelia de Saxonia consorte del Rey Carlos III por cuya causa volvieron a deshacerse.



Con independencia de las corridas de toros, la plaza del Mercado, también fue escenario según indica Orellana, de las funciones de la Real Maestranza. Imagen 5.- Croquis de los tablados y palcos de la palestra del Mercado. Extraído del libro “La Plaza de Valencia” de Yolanda Selma, José Moscardo y otros, diputación Provincial de Valencia 2001.



5.- Els Ramellets



Otro de los lugares o sitios del Mercado que recoge Orellana en su descripción es el denominado Els Ramellets, situándolo inmediato a la esquina de la Calle nueva, frente del boquete de la Calle vulgo el carrer nou. Con dicho nombre dice el autor, se menciono ya en el Itinerario del Bando publicado en 17 de Septiembre de 1647, por Prosecion de rogativa que havia de hacerse por enfermedades epidemiales que se padecían, indicando que dicho apelativo deriva de que en dicho lugar casi todo el año, particularmente en la oportuna estación de la Primavera, se venden toda clase de flores y ramilletes del tiempo.



En la esquina de dicho lugar, dice Orellana que había una estatua representando la figura de una mujer, existiendo otra en el otro extremo del citado carrer nou (cuyo topónimo, deriva del hecho de su reconstrucción tras un incendio) a la parte de la calle Giponers, ó de la Pellería que representaba la figura de un hombre. Entendiendo el autor, que dichas figuras representaban a los que creyeron perpetradores, ó causa principal (por mexor decir) de la maldad cometida, haciendo referencia al incendio, ocurrido en 1447, que había destruido todas las casas de aquella calle hasta el Trench y Pescadería, en el que murieron abrasadas 20 personas, y ello porque según se creyó, fue Incendio voluntario, fraguado por un Genís Ferrer, despechado por el sentimiento de ver sentenciada á pena capital á su Muger, por el delito que descubrió la fidelidad de un perro.







Imagen 6.- El lugar dels Ramellets en el plano del Padre Tosca de 1704.



Imagen 7.- Actualmente el lugar llamado dels ramellets, lo podríamos situar a la entrada de la calle llamada de las Mantas esquina a la Plaza del Mercado.



6.- El Clot



El lugar llamado El Clot, lo sitúa Orellana casi enfrente de la calle vulgo de Conills. Y dice de él que era el destinado para la venta de aves y demás volatería, haciéndose mención del mismo en una Providencia del Almotacén de 4 de abril de 2665 en la que se ordenó que ningu que vena perdius, conills ó tot altra qualsevol cosa que no gosen ni presumisquen vendre la dita cosa en ninguna part de la present ciutat sino en lo dit mercat, e Clot davant la carniceria del mercat.



Según relata el autor, en dicho lugar desempeñaba su cargo el llamado Vehedor de la Caça, el cual era proveído por la Ciudad y cuya incumbencia era la de reconocer las aves, si tenian la carne sana, ó si ya estaban pasadas, como de muchos días muertas. Además de este cargo, existía también un empleo, que se otorgaba por concesión de la ciudad a cambio de un arbitrio, que era el de recoger las plumas de las aves que en el Clot se pelaban o desplumaban, las cuales se vendían después para cojines, almohadas, colchones, etc.



Imagen 8.- Se observa en la fotografía el llamado mercado nuevo, la calle a la derecha del mismo hoy desaparecida era la citada calle En Conill, en su parte recayente a la plaza estaría situado el Clot.





7.- Les Estaques



De este lugar dice Orellana, llamase las Estacas, vulgarmente Les Estaques, un recinto en el Mercado, que se comprende en el intermedio, que hay desde el mesón de Cinteros, hasta el Encante. Por nota a pie de página, se indica que el sitio primitivo de las Estacas era el sitio que ahora ocupan las casitas de San Juan que hay desde la escalera que sube al rellano de dicha Iglesia hasta la esquina que entra acia la plasuela de la Comunión, que después que Capuz trabajo la fachada de San Juan que mira al mercado, en pago de la obra le dio la Parroquia, el ambito que ocupan todas las casitas de bajo del rellano, el las hizo y disfruto. Después (dicen que en su testamento) las dio á San Juan con ciertas obligaciones, y de no alquilarlas por mas de 20 libras (como lo cumplen)y quedó por entonces desocupado el restante territorio ya dicho, desde dicha escalera hasta dicha esquina, y esto era el sitio de las estacas, en que se hicieron después las casillas que vemos.



Al hilo de lo antes expuesto, decir que causa vergüenza y resulta incomprensible, que un lugar de nuestra ciudad tan cargado de historia y que forma parte de la bella fachada de la iglesia de los Santos Juanes, situado además a escasos metros de la Lonja (monumento declarado Patrimonio de la Humanidad) y del Mercado Central, lugares que son visitados diariamente por numerosos turistas, presente el deplorable estado de abandono que presenta y que como escaparate de la dejadez mostramos al mundo a diario, máxime cuando dicho espacio podría tener un uso adecuado, simplemente con destinarlo a un fin acorde para el que fue creado, como podría ser por ejemplo, bajo ciertas directrices o instrucciones, la venta de ciertos tipos de artesanía o la exposición de elementos etnológicos relacionados con la misma.



Volviendo a la descripción de Orellana, el llamarse dicho sitio las estacas dice que lo es, porque antiguamente se vendían en dicho sitio las cavallerías (como ahora algo mas acia el encante) y para que no se desparramasen, ni soltasen, se fixaban en el suelo unas estacas ó palos, á los quales estaban atadas, y aseguradas. Tras trasladarse posteriormente dicha actividad a la Plaza de San Francisco y posteriormente a la Plaza de las Barcas , en 1770 retornó dicha actividad al lugar, por providencia del Corregidor D. Francisco Navarro, dado que residiendo éste en la citada plaza de las Barcas le resultaba molesto que dicha feria se llevase a cabo en dicho lugar.



Imagen 9.- Las casitas o covetes de los Santos Juanes, lugar donde antes de su construcción se situaba el lugar llamado de les estaques.



8.- La Fustería



A mediados del siglo XV sitúa Orellana un lugar llamado La Fustería, en el Mercado junto á las casas que están anexas y contiguas al Convento de la Merced, y frente a la calle del Trench. El incendio acaecido en el año 1447, del que hemos hablado al tratar del carrer nou, no sólo afectó a las casas de dicha calle, sino también a las del Trench e incluso a la Fustería, como consecuencia del mismo los fusters se trasladaron a la Plaza dels Alls, después renombrada de la Merced.



Imagen 10.- Extracto del Plano de Mancelli de 1608, con el número 40 La Merced, aunque en la fecha del plano la fustería ya no se encontrase en dicho lugar, en su momento se situaría en las casas anexas a dicho recinto recayentes a la plaza del Mercado.



9.- El Encant



El último lugar de la plaza del Mercado del que vamos a tratar es el llamado El Encant o Encantillo, lugar inmediato a la Casa de Contratación en el mercado, donde públicamente se subastaban y exponían para su compra y venta tanto bienes muebles como inmuebles, bien judicial o extrajudicialmente. Hasta aproximadamente 1586 dicha actividad se llevaba a cabo en la plaza de la Seo, posteriormente se trasladó, ya en la plaza del Mercado, a la pared o frontis del Convento de Magdalenas, encontrándose en dicho lugar según refiere Orellana en los años 1619 y 1623. En dicha ubicación junto al convento, se situaba tanto el Encant como el llamado Baratillo y en el mismo se cometían muchos abusos, resultando tremendamente interesante la extensa descripción que de ello realiza Orellana, que entre otras cosas dice de aquel lugar, que en el mismo se llevaban a cabo cambios ó cambalaches, y como se practicaban á hora tenebrosa, y á obscuras, más eran gañifas, que otra cosa,…todos acudían con ánimo de engañar, y solían quedar todos engañados, y mas de una vez el que pensó lograr capa, se halló al día siguiente con un trozo de paño ó tapiz de montería con liebres y conejos,…sucediendo en muchas ocasiones que el que pensando dar gato por liebre, se llevaba gataso. Por ello, siendo aquel un Teatro de verdaderas vurlas, o un sitio donde se deshacían, y vendian algunas cosas hurtadas,..se extinguió, contemplandose perjudicial el Baratillo: Quedando sólo el encante, para venderse en él las cosas por medios del todo licitos, ó por interposición de Corredor á horas públicas, y regulares.



Estimándose que dicha ocupación era impropia en lugar tan cercano al Convento e Iglesia de las Magdalenas, se trasladó, por deliveración de la Ciudad de 13 de Septiembre de 1662, en la que se estableció el Oficio de Corredores de cuello, al sitio , que hay desde la escalera de la Lonja hasta la esquina de la calle vulgo de Cordellats, comprensivo de 20 palmos, contadores desde la pared de dicha Lonja o Casa de Contratación acia fuera, con la obligación a dicho oficio de averlo de empedrar dentro de tres años, y que diez palmos más, delante de los 20 establecidos, acia fuera, y a la parte del mercado, les hayan de tener enterrados, y limpios para comodidad de pasageros, y compradores, y poner fitas como consta por dicha Deliveración.



Imagen 11.- Lugar donde se ubicaba el Encant.



Ubicación de los diferentes lugares del mercado.



Para terminar y con el fin de dar una visión de conjunto, intentare situar de un modo aproximado, tanto sobre el plano de Mancelli de 1608, como sobre una vista actual, los diferentes lugares descritos anteriormente.



Imagen 12.





Imagen 13



Publicado al Foro Remember Valencia el 28/03/2011, a la página 1070, post 21396.



2 comentarios:

  1. Estupendo trabajo. Es fascinante saber de todo lo que envolvía en torno al mercado.

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